Conan Doyle, Arthur - El signo de los cuatro

Sherlock Holmes extrajo un frasco de un anaquel y la jeringa hipodérmica de su estuche. Con sus dedos largos, ajustó la delicada aguja y se enrolló la manga izquierda de su camisa. Durante un momento sus ojos se apoyaron pensativamente en su brazo nervudo, lleno de manchas y con innumerables cicatrices, causadas por las frecuentes inyecciones. Finalmente se introdujo la aguja delgada, presionó el pequeño pistón, se la sacó, y se dejó caer en un sillón forrado de terciopelo, con un profundo suspiro de satisfacción...


PlanetaLibro.net
-Tienes que tener una app para leer códigos QR en tu dispositivo.
-Si no tienes una descárgala gratis desde Android o iTunes
-Lee el código QR con tu dispositivo.
-Elige navegar la página.
-Listo!

Descargar de Google Play

Síguenos en Facebook
eXTReMe Tracker