¿Cómo no enloquecen frente a estos santos crÃmenes,
este menosprecio, las incontables risas,
cuervos de plumas brillantes,
corazones puestos a secar al sol,
unos electrodos que ponen en marcha una radio,
la vida, el mundo, tú y yo?
Hay que estar muy loco para estar cuerdo.
O muy ciego, al menos.
Txt: Enrique Cherta - Modelo: Santiago Almada - Foto: Mara Carrión, para [...]...