¿Recuerdas aquella botella de Chardonnay australiano?
El vino, el deseo, tú y yo.
Empezamos a beber cuando la noche se acurrucó a nuestro lado. Sentados en el suelo, descubrimos la manera de parar el tiempo. De repente, te pusiste de pie e imitaste a aquella niña tonta que viste por la calle cuando venÃas a
mi casa. Yo [...]...