La Trampa del Paraíso
La Trampa del Paraíso La noche en que Han decide huir del Trader’s Luck , todo cambia. Con cada paso furtivo, siente el peso del destino sobre él. Han roba un blaster, un arma pesada que apenas sabe cómo usar, pero eso no le importa. La fría adrenalina recorre su cuerpo, intensificando la sensación de que está caminando por el filo de una navaja. Sabe que su vida, o lo poco que tiene, está en juego. El sudor frío resbala por su frente, y su respiración se acelera, mientras se desliza por los estrechos pasillos metálicos de la nave, sus botas amortiguadas contra el eco del metal. No es un experto en combate, nunca lo ha sido, pero algo en él ha cambiado: no se trata de habilidad, sino de voluntad. Han no huye solo de Shrike, huye de la vida que ha detestado desde que tiene memoria.
El nombre de Shrike retumba en su cabeza, cada mención es un recordatorio del terror y la rabia acumulada. Han se obliga a no mirar atrás, a no dejar que el miedo lo paralice. Sabe que si lo hace, Shrike lo atrapará, como un depredador cazando a su presa.
