Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania
Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania Para salir de esta duda se le ofreció una experiencia, de que se valió en muchas ocasiones en esta Peregrinación tan trabajosa, y fue mirar si comían las hormigas aquella fruta, y viendo alguna caída y picada de ellas, reconoció que no era nociva y comió de ella, aunque con tiento, hasta que se enteró que no sólo era de buen sabor, sino muy sana. Con esta fruta se entretuvo, hasta que topó en el mismo valle una fruta extraña; eran unos árboles grandes y muy hermosos y de ancha y fresca copa y de un olor admirable, que trascendía. Echaba unos racimos, cuyos granos eran como de pimienta propiamente. Destos comía sin recelo, porque eran de naturaleza caliente y confortativo para el estómago, que tenían flaquísimo de las hambres y malas comidas. Desta pimienta había muchísima en aquel valle, de que los españoles no habían tenido noticia hasta entonces; después usaron mucho de ella, como de especia, y aun la misma hoja echada en la olla y en los guisados les da muy buen color y sabor apacible.
Topó después guayabas, aunque silvestres, y muchos mameyes, que es fruta estimada en Indias, que tiene el tamaño y hechura mayor que grandes melocotones y tiene dos huesos grandes dentro. De la carne de éstos hacen en la isla conserva, como mermelada.