Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania
Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania Comía de este maíz tostado y crudo, y pocas veces tenía algunos cangrejos que cogía con mucho trabajo; bebía de un río, costándole, cada vez que había de beber, una legua de camino muy agrio, porque no tenía vasija en que guardar el agua. Vestíase del cañamazo que le dio su amigo el portugués en Panamá, el cual por muchas partes tenía podrido por las continuas lluvias de aquella tierra; y así con hojas de árboles cubría su desnudez, no dejando descubierto el rostro ni las manos por la plaga de los mosquitos, que era tan cruel, que le tenían hecho una llaga todo lo que de su cuerpo tenía descubierto, y más parecía monstruo que hombre, y no le dejaban sosegar de día ni de noche, y algunas veces se rodeaba de humo para ahuyentarlo de sí y otras se metía en el agua para librarse de sus crueles mordeduras.
De esta suerte vivió en aquel monte y soledad ocho meses, rezaba por las mañanas sus devociones y el rosario dos veces cada día, el cual había hecho de cabuya; sentía en su espíritu gran menosprecio de las cosas del mundo con que vivía muy contento, y algunas veces tenía unas consideraciones y sentimientos que no supo declarar cómo eran, aunque las sabía bien sentir.