¿Puede pensar una máquina?
¿Puede pensar una máquina? La cuestión que planteábamos en el apartado 1 carece de precisión si no especificamos qué entendemos por el término «máquina». Es lógico que deseemos que nuestras máquinas estén dotadas de cualquier tipo de ingenierÃa mecánica. Del mismo modo que aceptamos la posibilidad de que un ingeniero o un equipo de ingenieros construya una máquina que funcione, pero cuya modalidad operacional no pueden describir satisfactoriamente sus constructores porque se han servido de un método fundamentalmente experimental. Finalmente, excluiremos de la categorÃa de máquinas a las personas nacidas del modo habitual. Es difÃcil adaptar las definiciones de modo que cumplan estos tres requisitos. Se puede insistir, por ejemplo, en que el equipo de ingenieros sea de un solo sexo, lo cual no serÃa satisfactorio, ya que probablemente se puede crear un individuo completo a partir de una simple célula epidérmica de un hombre (pongamos por caso). Esto serÃa una proeza de biogenética merecedora de máxima admiración, pero no por ello la calificarÃamos de «construcción de máquina pensante». Esto nos obliga a descartar el requisito de permitir cualquier tipo de técnica, y con mayor razón dado que el interés actual por las «máquinas pensantes» se ha suscitado gracias a un tipo particular de máquina, generalmente denominada «computadora electrónica» o «computadora digital». Con arreglo a esto, sólo permitiremos que tomen parte en el juego las computadoras digitales.
