¿Puede pensar una máquina?
¿Puede pensar una máquina? A la afirmación de que una máquina no puede ser objeto de su propio pensamiento sólo puede contestarse si se demuestra que la máquina posee algún pensamiento referido a algún tema. No obstante, «el tema de las operaciones de una máquina» parece significar algo, al menos para quienes trabajan con ella. Si, por ejemplo, la máquina trata de hallar la solución a la ecuación x2 - 40x - 11 = 0, uno no puede resistir la tentación de calificar esta ecuación de objeto parcial del tema de la máquina en ese momento. En este aspecto no cabe duda de que una máquina es su propio objeto, ya que se la puede utilizar para que contribuya a la confección de su propio programa, o para predecir el efecto de alteraciones en su propia estructura. Observando los resultados de su propio comportamiento, es capaz de modificar sus programas para efectuar determinada tarea con mayor eficacia. Son posibilidades de un futuro no muy lejano, no sueños utópicos.
La crÃtica de que una máquina no puede tener versatilidad de comportamiento es sólo una manera de decir que no puede tener una gran capacidad de almacenamiento. Hasta hace relativamente poco tiempo una simple capacidad de mil dÃgitos era algo extraordinario.