El Amigo de la muerte
El Amigo de la muerte —Habla… —respondió Gil Gil denodadamente.
—Es indudable, amigo mÃo —continuó la Muerte—, que quieres vivir; que todos mis esfuerzos, que todas mis reflexiones, que las revelaciones que te hago a cada momento, son ineficaces para apagar en tu corazón el amor a la vida…
—¡El amor a Elena querrás decir! —interrumpió el joven.