Bajo las lilas
Bajo las lilas Al día siguiente Ben fue a trabajar con el manual de Historia Elemental en el bolsillo, y las vacas del alcalde dispusieron de mucho tiempo para desayunarse con las hierbas que crecían al borde del camino antes de llegar al campo de pastoreo. Para entonces Ben no había concluido de leer la amena lección porque tuvo que ir hasta la ciudad a hacer un mandado; pero presto mucha atención a lo que leía, se detuvo en las palabras difíciles y dejo los trozos que no entendía para que Bah se los explicase por la noche.
Tuvo que hacer alto en «La Primera Fundación» porque había llegado frente al colegio y debía devolver el libro. En seguida descubrió el hueco junto al gran arce y allí, bajo la ancha piedra dejó una pequeña sorpresa. Con dos caramelos en forma de bastoncitos, uno rojo y otro blanco, pagaba Ben el privilegio de sacar libros de la nueva biblioteca.
