Los Muchachos de Jo
Los Muchachos de Jo EL AÑO NUEVO DE NATH
―ESTOY PREOCUPADA POR DAN. Exceptuando un par de postales nada sabemos de él desde su marcha. Nath escribe a menudo. De Emil tuvimos carta hace poco. Pero ese Dan… ―se lamentó Jo a su esposo.
―Sabes que es un hombre de acción. Habla poco, escribe menos y realiza mucho.
―Sin embargo, prometió informarme. Dan cumple siempre sus promesas. Temo que algo le haya ocurrido.
A los pies de Jo y buscando sus caricias permanecía el perrazo Don, que Dan había dejado al cuidado de los Bhaer.
Teddy también quiso tranquilizarla.
―Dan es así, mamá. No dice nada y de pronto aparece siendo propietario de una mina de oro.
―Tal vez esté en Montana. Lo de los indios parecía atraerle más que lo de la granja en Kansas ―sugirió Rob, que ayudaba a su madre a despachar la numerosa correspondencia recibida.
―Sin embargo, insisto. Tengo el presentimiento de que algo malo le ha ocurrido.
―Si es así pronto lo sabremos. Las malas noticias viajan rápidas. Mientras, escucha lo que cuenta Nath en su carta.
