Los Muchachos de Jo

Los Muchachos de Jo

CAPÍTULO IV

DAN

MÁS DE UNA VEZ HABÍA PENSADO JO QUE Dan parecía llevar sangre india en las venas. No sólo por su amor a los espacios libres y a las aventuras, sino incluso por su aspecto físico. Era muy alto, de miembros esbeltos y musculosos. Muy moreno, frente despejada, ojos negrísimos, y de mirada penetrante. Ponía tanto vigor y entusiasmo en todos sus actos que incluso parecía rudo. Pero todo era fruto de su apasionado modo de sentir y vivir las cosas.

Hablaba a Jo, feliz de poder hacerlo.

―¿Que yo he olvidado todo esto? No. De eso no se me puede acusar. Ése ha sido el único hogar auténtico que he tenido. Una prueba: en cuanto la suerte me ha sonreído, ¿qué es lo que he hecho? Correr a participarlo a tía Jo, a la familia Bhaer, a todos los amigos. Ni siquiera me he detenido para adecentarme. Por eso voy así, y más parezco un búfalo que otra cosa.

Y mesándose la barba rió alegremente.

―A mí me gusta el aspecto que tienes. Sabes que siempre me entusiasmaron los bandidos y piratas. A Mary sí la has asustado. Es nueva en casa y no te conocía. Jossie probablemente tampoco te conocerá. Pero Teddy, sí. Te adora y no bastará tu barba para disimular. Casi han pasado dos años desde tu última estancia aquí. ¿Cómo te ha ido desde entonces, Dan?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker