Mujercitas
Mujercitas —Eso no está bien. Debe usted animarse y salir, aceptar todas las invitaciones que le llagan. Asà tendrá muchos amigos y lugares agradables a los que ir. No se preocupe si al principio se siente tÃmido, con el tiempo lo superará.
Laurie se puso rojo, pero no le molestó que la joven mencionara su timidez, porque Jo tenÃa tan buena voluntad que era imposible no tomarse bien sus francas palabras.
—¿Le gusta su colegio? —preguntó el joven después de una breve pausa en que él estuvo contemplando el fuego del hogar y Jo se felicitó por su intervención.
—No voy al colegio; soy un trabajador, quiero decir, una trabajadora. Cuido a mi tÃa, que es una vieja gruñona —contestó Jo.