Mujercitas
Mujercitas —Estaba pensando en El progreso del peregrino —respondió Beth, que no habÃa escuchado ni una sola palabra—. Salimos del Pantano del Desaliento y cruzamos la Puerta Angosta cuando decidimos ser buenas, y emprendemos el ascenso por la empinada colina sin dejar de intentarlo. Tal vez la casa que encontremos en lo alto, llena de sorpresas maravillosas, será nuestro Palacio Hermoso.
—Pero antes tenemos que pasar junto a los leones —comentó Jo, como si la idea le resultase atractiva.
