Mujercitas
Mujercitas 
Cuando me encargaron la traducción de Mujercitas me hice la pregunta que ahora, supongo, se harán muchos lectores; ¿por qué otra traducción de un texto tan conocido? Al poco de empezar el trabajo, comprendà que la respuesta era más interesante que la pregunta: «Porque no es cierto que conozcamos de verdad esta novela». Se dirÃa que ése es el peaje que pagan los clásicos: en el momento en que pasan a formar parte de nuestra memoria social, hablamos más de ellos de lo que los leemos.
