Mujercitas
Mujercitas 
A pesar de lo mucho que le gustaba disfrutar de su entorno social y de lo ocupados que estaban sus dÃas desde que se ganaba el pan, que resultaba más dulce, ya que lo conseguÃa con su esfuerzo, Jo siempre encontraba tiempo para sus trabajos literarios. Su objetivo era el natural en una joven pobre y ambiciosa, pero los medios escogidos para alcanzar dicho fin no fueron los mejores. Convencida de que el dinero otorgaba poder, decidió, en consecuencia, lograr ambos a la vez, dinero y poder, no solo para ella, sino para sus seres más cercanos, a los que querÃa más que a sà misma. El sueño de vivir en una casa llena de comodidades, poder dar a Beth lo que se le antojase, desde fresas en invierno hasta un órgano en su dormitorio, viajar y tener siempre fondos de sobra para permitirse el lujo de hacer caridad era un viejo anhelo de Jo, su fantasÃa más querida.
