Mujercitas

Mujercitas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

43 SORPRESAS

Anochecía y Jo estaba sola, tumbada en el viejo sofá, contemplando el fuego pensativa. Así era como le gustaba pasar la hora del ocaso, sin que nadie la molestara, descansando la cabeza sobre el pequeño cojín rojo de Beth, ideando historias, soñando despierta o recordando con ternura a una hermana que seguía tan presente como siempre. Tenía el semblante cansado, serio y bastante triste porque al día siguiente era su cumpleaños y pensaba en lo rápido que se habían ido los años, lo mayor que se estaba haciendo y lo poco que había logrado. A punto de cumplir los veinticinco, y con tan poco que mostrar. Jo no estaba en lo cierto en eso, tenía mucho que mostrar y, con el tiempo, llegaría no solo a verlo, sino a sentirse agradecida por ello.

A este paso, acabaré convertida en una solterona. Una solterona casada con la pluma que, en lugar de hijos, tendrá obras y tal vez, dentro de veinte años, un pequeño fragmento de gloria, cuando, como el pobre Johnson, ya sea demasiado vieja para disfrutarla o compartirla y no la necesite. Bueno, no tengo por qué ser una santa amargada ni una pecadora egoísta, supongo que las solteronas pueden vivir a gusto cuando se acostumbran a la idea, pero… Jo suspiró ante un panorama tan poco halagüeño.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker