Rosa en flor
Rosa en flor —Han crecido muy bonitas, no puedo decidir cuál me gusta más. Febe es la mayor y la que resplandece más, y siempre he sido aficionado a Febe, pero de alguna manera eres tan amable, dulce y preciosa. Tengo que abrazarte otra vez —y el pequeño joven lo hizo tempestuosamente.
—Si me quiere bien, no voy a dudar ni un poco acerca de su forma de pensar sobre que Febe es la más guapa, porque lo es. ¿No es asÃ, muchachos? —les preguntó Rosa, con una mirada traviesa frente a los señores, cuyos rostros expresaban una admiración respetuosa que tanto le divertÃa.
—Estoy tan deslumbrado por el brillo y la belleza que de repente se echó sobre mÃ, que no tengo palabras para expresar mis emociones —respondió Charlie, con galanterÃa para evadir la pregunta peligrosa.
—No puedo decir nada todavÃa, porque no he tenido tiempo de mirar a nadie. Ahora lo haré, si no les importa. —Y, para gran regocijo de los demás, Mac se ajustó con gravedad las gafas y se dispuso a observarlas.
—¿Y bien? —dijo Febe, sonriendo y ruborizándose bajo su mirada honesta, sin embargo, parecÃa no resentirse como lo harÃa alguien de la clase señorial ante la aprobación que le hizo responder a la mirada de ojos azules audaces de Charlie con un destello negro de los suyos.
