La hipótesis del amor
La hipótesis del amor —Olive, la verdad no depende de lo que tenga que hacer o no. Solo depende de lo que es.
Ella lo miró, buscando alguna señal de que habÃa un motivo oculto. Pero no encontró nada más que honestidad en su expresión. Y esa honestidad la desarmó por completo.
El caos del congreso habÃa terminado, pero el que habÃa comenzado dentro de Olive apenas estaba tomando forma.
El campus habÃa vuelto a su ritmo habitual, con los pasillos llenos de murmullos apresurados y el olor inconfundible a café quemado. Olive intentaba concentrarse en su trabajo, pero los ecos del congreso seguÃan retumbando en su mente. Más que los comentarios de los académicos, era Adam lo que no podÃa sacar de su cabeza. Su defensa inesperada, sus palabras que perforaban sus muros internos como bisturÃs afilados.
Intentó aferrarse a su investigación, buscó refugio en los datos, pero incluso allà parecÃa tropezar con la sombra de Adam. Era como si cada pequeño gesto suyo —una mirada sostenida, una palabra dicha con intención— hubiera dejado un residuo invisible en su mundo.
—Tienes que dejar de mirarlo como si fuera tu salvavidas —le dijo Malcolm, su mejor amigo, una tarde en el laboratorio.
