La hipótesis del amor
La hipótesis del amor El detonante llegó una tarde, en una reunión con varios académicos y estudiantes. Estaban presentando avances en sus investigaciones, y Olive estaba lista para hablar cuando un comentario inesperado la congeló.
—¿No es esa la novia de Adam Carlsen? —murmuró alguien en voz baja, pero lo suficientemente fuerte para que lo escuchara.
Un murmullo recorrió la sala. Olive sintió que la atención se centraba en ella, como si su relación falsa con Adam fuera más interesante que su investigación. Era como si todo su esfuerzo, todo su trabajo duro, hubiera sido eclipsado por una mentira que ya no podía controlar.
Después de la reunión, Adam la encontró en uno de los pasillos vacíos. Su expresión era una mezcla de calma y preocupación.
—¿Estás bien?
—No lo sé —respondió ella, su voz apenas un susurro.
—No tienes que preocuparte por lo que digan.
Olive dejó escapar una risa amarga. —Claro, porque tú nunca te preocupas por lo que piensen los demás, ¿verdad?
Adam no respondió de inmediato. La miró con esa intensidad suya, como si estuviera desmenuzando sus palabras para encontrar la verdad oculta en ellas.