La química del amor (Contraluz)
La química del amor (Contraluz) Pero justo cuando las cosas parecían suavizarse, una sombra cayó sobre el proyecto. Un correo anónimo llegó a su bandeja de entrada, insinuando que alguien en el equipo estaba saboteando BLINK. Bee lo ignoró al principio, pero pronto comenzó a notar pequeños errores, materiales que desaparecían, decisiones cuestionables que no parecían accidentales.
El laboratorio, antes su refugio, ahora parecía un lugar lleno de secretos. Y mientras Bee intentaba descifrar el misterio, no podía dejar de pensar en Levi. ¿Era un aliado, o alguien con su propia agenda oculta?
El laboratorio de la NASA, con sus luces blancas y el constante zumbido de los servidores, se había convertido en una zona de tensión constante. Bee sentía la presión en cada fibra de su ser, no solo por el sabotaje, sino porque BLINK estaba en juego. Los errores acumulados eran pequeños, casi imperceptibles, pero su instinto le decía que no eran coincidencia. Alguien dentro del equipo estaba jugando sucio, y cada vez que trataba de averiguar más, la evidencia desaparecía como humo en el aire.
La única constante era Levi. Estaba siempre allí, con su calma habitual y su mirada que parecía escanear cada detalle. Y aunque Bee aún desconfiaba de él, no podía negar que su presencia empezaba a sentirse… reconfortante.
