Divina Comedia
Divina Comedia PROEMIO DEL INFIERNO: TERROR HUMANO Y CONFORTACIÓN DIVINA, LAS TRES MUJERES BENDITAS
Los intentos de subir a la colina le han hecho perder todo el dÃa; ahora estamos en la noche del Viernes Santo. Dante se desanima ante el camino que le queda por recorrer y Virgilio tiene que devolverle la confianza explicándole que Beatriz, advertida por Santa LucÃa y a instancias de la Virgen, es quien lo envÃa para rescatarlo. Con nuevas fuerzas, Dante reemprende el camino.
El dÃa terminaba; el aire de la noche invitaba a descansar de sus fatigas a los seres animados que existen sobre la Tierra[18] y sólo yo me preparaba a sostener los combates del camino y de las cosas dignas de compasión que mi memoria trazará sin equivocarse. ¡Oh, Musas! ¡Oh, alto ingenio! Venid en mi ayuda[19]. ¡Oh, memoria que registraste lo que vi[20]!, ahora aparecerá tu nobleza.
Yo comencé:
