Divina Comedia
Divina Comedia ANTEPURGATORIO: EL VALLE AMENO. LOS PRÍNCIPES APEGADOS A LA GLORIA TERRENA
En el valle ameno se acercan a las almas allí reunidas y hablan con ellas. Dos ángeles bajan a protegerlos y ahuyentan a la serpiente que los amenaza. Conrado Malaspina profetiza la hospitalidad que los suyos ofrecerán a Dante siete años después de la fecha de este imaginario viaje.
Era ya la hora[48] en que se enternece el corazón de los navegantes y renace su deseo de abrazar a los caros amigos de quienes el mismo día se han despedido y en que el viajero recién partido se compunge de amor si oye a lo lejos una campana que parezca plañir al moribundo día; cuando dejé de oír a Sordello y comencé a mirar a una de aquellas almas que, puesta de pie, hacía señas con la mano en ademán de que las otras la escuchasen. Unió y levantó ambas palmas, dirigiendo sus ojos hacia Oriente, como si dijese a Dios: «Sólo en Ti pienso»; y salió de su boca tan devotamente y con tan dulces notas el Te lucis ante, que el placer me hizo salir fuera de mí. Aguza bien aquí la vista, ¡oh lector[49]!, para descubrir la verdad; porque el velo es ahora tan sutil que te será en efecto sumamente fácil atravesarlo.
