Divina Comedia
Divina Comedia Así me habló y empezó después a cantar «Ave María» y cantando desapareció como una cosa pesada a través del agua profunda. Mi vista, que la siguió tanto cuando le fue posible, después que la perdió se volvió hacia el objeto de su mayor deseo y se fijó enteramente en Beatriz; pero ésta lanzó tales fulgores sobre mi mirada que no los pude sufrir en el primer momento, y por esta causa tardé más en preguntarle.