Divina Comedia
Divina Comedia —¡Mira cuán grande es la reunión de blancas estolas! ¡Mira qué gran cÃrculo tiene nuestra ciudad! ¡Mira nuestros escaños tan llenos, que ya son pocos los llamados a ocuparlos[224]!. En aquel gran asiento donde tienes los ojos fijos a causa de la corona que está colocada sobre él, antes que tú cenes en estas bodas se sentará el alma del gran Enrique, que será augusta en la Tierra, el cual irá a reformar la Italia antes que se halle preparada para ello[225]. La ciega codicia que os enferma os ha hecho semejantes al niño que muere de hambre y rechaza a su nodriza. Entonces será Prefecto de la Sede de Pedro un hombre que abierta y ocultamente no irá por el mismo camino que Enrique. Pero poco tiempo lo tolerará Dios en su santo cargo, porque será arrojado donde está Simón el Mago por sus merecimientos, y hará que el de Alagni se hunda más[226].