La Divina Comedia
La Divina Comedia y acaso lo que piensa es diferente
del modo que lo dice, y ser pudiera
que su intención no sea desdeñable.
Si él entiende que vuelve a estas esferas
de su influjo el desprecio o la alabanza,
quizá a alguna verdad el arco acierte.
Torció, mal comprendido, este principio
a casi todo el mundo, y así Jove,
Mercurio y Marte fueron invocados.
Menos veneno encierra la otra duda
que te conmueve, porque su malicia
no podría apartarte de mi lado.
El que nuestra justicia injusta sea
a los ojos mortales, argumento
es de fe, no de herética perfidia.
Mas como puede vuestra inteligencia
penetrar fácilmente esta verdad,
como deseas, he de darte gusto.
Aun cuando aquel que la violencia sufre
a quien la fuerza nada le concede,
no están por ello estas almas sin culpa:
pues, sin querer, la voluntad no cede,
mas hace como el fuego, si le tuerce,
aunque sea mil veces, la violencia.
Si se doblega, pues, o mucho o poco,
sigue la fuerza; y así hicieron éstos,
que al lugar santo regresar pudieron.