El marciano
El marciano El equipo lo abraza. No hay discursos. Solo contacto. Calor humano. El silencio del espacio por fin se llena de voces.
Y asÃ, contra todo pronóstico, un hombre venció a un planeta entero con patatas, cinta americana y sentido del humor. Pero aún falta cerrar su historia. Porque sobrevivir no siempre es lo mismo que vivir.
El regreso a la Tierra no es inmediato ni sencillo. A bordo del Hermes, Watney inicia una lenta reconstrucción: de su cuerpo, de su ánimo, de su humanidad. Cada músculo atrofiado, cada hueso debilitado por la gravedad marciana y la inanición le recuerda que aún no ha terminado.
—¿Sabes qué es lo peor de sobrevivir en Marte? —le dice a Beck mientras intenta ponerse de pie sin ayuda— Que no sabÃa si alguien más pensarÃa que valÃa la pena rescatarme.
La tripulación se convierte en su red. Lewis, marcada por la culpa de haberlo dejado, vigila su recuperación como una madre silenciosa. MartÃnez, con humor y cercanÃa, lo hace reÃr. Johanssen le lee novelas absurdas. Todos cargan con algo, pero lo comparten, lo sostienen.
En la Tierra, el mundo espera. El Hermes se aproxima y las cámaras del planeta entero se preparan para recibir al hombre que venció a Marte. Pero Watney no se ve como un héroe.
