Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) La primera cosa que me molestaba: las emisiones espectrales del CO2 son de 4,26 y 18,31 micrómetros. Pero los astrófagos solo miden 10 micrómetros, así que realmente no podían interactuar con luz que tuviera una longitud de onda mayor. ¿Cómo podían ver siquiera la banda de 18,31 micrómetros?
Repetí mi anterior experimento espectral con solo el filtro de 18,31 micrómetros y recibí un resultado que no esperaba. Ocurrieron cosas extrañas.
Para empezar, dos de los astrófagos salieron disparados hacia el filtro. Vieron la luz y fueron a por ella. Pero ¿cómo? Debería ser imposible que los astrófagos interactuaran con una longitud de onda tan grande. Quiero decir… ¡literalmente imposible!
La luz es una cosa curiosa. Su longitud de onda define con qué puede interactuar y con qué no. Cualquier cosa más pequeña que la longitud de onda es funcionalmente inexistente para ese fotón. Por eso hay una rejilla sobre la ventana de un microondas. Los agujeros en la red son demasiado pequeños para que las microondas los atraviesen. Pero la luz visible, con una longitud de onda mucho más corta, puede atravesarlos libremente. Así que puedes observar cómo se cocina tu comida sin que se te derrita la cara.
El astrófago es más pequeño que 18,31 micrómetros, pero de alguna forma todavía absorbe la luz a esa frecuencia. ¿Cómo?