Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Finalmente, llego a la escalera. Avanzo a trompicones y me agarro a uno de los peldaños. Me siento muy débil. ¿Cómo voy a subir una escalera de diez pies?
Escalera de diez pies.
Pienso en unidades imperiales. Eso es una pista. Probablemente soy estadounidense. O inglés. O quizá canadiense. Los canadienses usan pies y pulgadas para las distancias cortas.
Me pregunto a mí mismo: ¿a qué distancia está Los Ángeles de Nueva York? Mi respuesta instintiva: tres mil millas. Un canadiense habría usado kilómetros. Así que soy inglés o estadounidense. O de Liberia.
Sé que Liberia usa unidades imperiales, pero no sé cómo me llamo. Es irritante.
Respiro profundamente. Me sujeto a la escalera con las dos manos y pongo el pie en el escalón inferior. Me impulso hacia arriba. Me noto inestable, pero lo consigo. Ahora tengo los dos pies en el primer peldaño. Me estiro y agarro el siguiente. Vale, voy progresando. Siento que todo mi cuerpo está hecho de plomo: todo exige mucho esfuerzo. Trato de auparme, pero mi mano no es lo bastante fuerte.
Caigo de la escalera de espaldas. Esto va a doler.