Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Pero espera. Son unas moléculas raras. No tienen ningún sentido. Miro las esposas. Nada forma una molécula así. Ocho átomos en un lado, ocho en el otro y conectados por… ¿qué? ¿Nada? El hilo conector ni siquiera sale de una cuenta. Solo separa las cuerdas de los dos círculos.
—¡Átomos! —digo—. Las cuentas son protones. Así que los círculos de cuentas son átomos. Y los pequeños conectores son enlaces químicos.
»Está bien, en ese caso… —Levanto las esposas y cuento todo otra vez—. Entonces hay dos átomos, cada uno con ocho protones, conectados entre sí. El elemento número ocho es oxígeno. Dos oxígenos, O2. Y estaba en la bola de la Hail Mary.
Lo sostengo hacia Rocky.
—Chico listo, esto es mi atmósfera.
Cojo el otro conjunto de cuentas.
—Así que tu atmósfera tiene… siete protones conectados a tres átomos individuales con un protón cada uno. Un nitrógeno conectado a tres hidrógenos. ¡Amoníaco! Por supuesto, es amoníaco. ¡Respiráis amoníaco!
Eso explica el olor invasivo en todos los pequeños regalos que me ha dejado. Residuos, trazas de su aire.
Mi sonrisa se desvanece.
—Puaj. ¿Respiras amoníaco?