Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Los primeros años son difíciles. Las taumebas sostienen a Grace pero no lo nutren bien. Sufre deficiencias, enfermedades propias de la desnutrición crónica, dolores que aprende a manejar con paciencia. Pero los científicos eridianos avanzan: sintetizan vitaminas en laboratorio, mejoran su dieta, y con el tiempo consiguen la proeza de clonar tejido muscular humano en cultivos controlados. Grace empieza a comer carne —técnicamente su propia carne, cultivada en un laboratorio— y su salud mejora de forma notable.
Rocky sigue siendo su mejor amigo. Se reúnen con regularidad, a través de la pared de xenonita transparente que separa sus dos ambientes, y hablan de todo: ciencia, filosofía, los misterios del universo, la rareza de haber sobrevivido a lo que sobrevivieron.
Grace envejece. La gravedad de Erid —algo más alta que la terrestre— no es amable con sus articulaciones. Camina con bastón. Calcula que tiene alrededor de cincuenta y tres años, aunque los viajes con dilación temporal hacen que el cómputo sea confuso. Lo que sabe con certeza es que en la Tierra habrán pasado setenta y un años desde su nacimiento.
No sabe si la Tierra sobrevivió.
Un día, Rocky lo espera en la sala de reuniones con una energía que Grace no le había visto en mucho tiempo.
