Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) —El mar lo fundirá por nosotros, pero sí. La cuestión es que la Antártida era una selva. Durante millones de años fue tan exuberante como África. Pero la deriva continental y el cambio climático natural la congelaron. Todas esas plantas murieron y se descompusieron. Los gases de esa descomposición (sobre todo metano) quedaron atrapados en el hielo.
—Y el metano es un gas de efecto invernadero muy potente —dije.
Leclerc asintió.
—Mucho más potente que el dióxido de carbono. —Miró su tableta otra vez—. ¡Dos minutos! —avisó.
—Todas las naves: Alerta Roja —radió Stratt—. Repito: Alerta Roja.
Leclerc se volvió hacia mí.
—Así que aquí estoy. Activista medioambiental. Climatólogo. Activista contra la guerra. —Miró al mar—. Y estoy ordenando un ataque nuclear contra la Antártida. Doscientas cuarenta y una armas nucleares, cortesía de Estados Unidos, enterradas a cincuenta metros de profundidad a lo largo de una fisura a intervalos de tres kilómetros. Todo explotará al mismo tiempo.
Asentí con lentitud.
—Me dicen que la radiación será mínima —dijo.