Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Y, como yo era su perrito faldero de la ciencia, me tocó probar el kit EMEV.
EMEV eran siglas que correspondían a cuatro palabras que Dios nunca pretendió que se pronunciaran juntas: «equipo de microbiología en vacío». Los astrófagos vivían en el espacio. Podíamos estudiarlos todo lo que quisiéramos en la Tierra, en nuestra atmósfera, pero no conseguiríamos una imagen completa de su funcionamiento hasta que los estudiáramos en el vacío y en gravedad cero. La tripulación de la Hail Mary necesitaría esas herramientas.
Estaba en un rincón del NBL, con la imponente figura de la estación espacial internacional detrás de mí. Dos buzos flotaban cerca, listos para rescatarme en caso de emergencia.
La NASA había sumergido una mesa de laboratorio metálica en la piscina para mí. El mayor problema no era fabricar equipo que funcionara en el vacío, aunque tuvieron que rediseñar por completo las pipetas porque no hay fuerza de succión en el espacio. El problema eran los engorrosos guantes del traje espacial que llevaba. A los astrófagos les gustaba el vacío, pero a los cuerpos humanos desde luego que no.
Pero, eh, al menos estaba aprendiendo cómo funcionaban los trajes espaciales rusos.