Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) —Debe ser su decisión —dijo Yáo—. No tendré en mi tripulación a nadie contra su voluntad. Debe venir por voluntad propia. Y si se niega, llevaremos a la señora Cáceres y haremos lo posible por prepararla. Pero le insto a que diga que sÃ. Hay miles de millones de vidas en juego. Nuestras vidas importan poco en comparación con semejante tragedia.
Puse la cabeza en mis manos. Las lágrimas empezaron a llegar. ¿Por qué tenÃa que pasarme a mÃ?
—¿Puedo pensarlo?
—Sà —dijo Stratt—, pero no mucho tiempo. Si dice que no, tendremos que traer a Cáceres a toda prisa. Quiero que me responda antes de las cinco de esta tarde.
Me levanté y salà de la habitación. No creo que dijera adiós siquiera. Es un sentimiento oscuro y deprimente sentir que todos tus colegas más próximos se reúnen y deciden que deberÃas morir.
Miré el reloj. Eran las 12:38. TenÃa menos de cuatro horas y media para decidir.
Los giropropulsores de la Hail Mary están increÃblemente sobrepotenciados para su masa actual. Cuando salimos de la Tierra, la nave pesaba 2100 toneladas, la mayor parte de ese peso era combustible. Ahora la nave pesa solo 120 toneladas. Alrededor de una vigésima parte de su peso de partida.