Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Está bien, es el momento del test definitivo. Saco a John, Paul y las dos minigranjas de la cuarentena. Los dejo en la mesa del laboratorio al lado de mi alarma de taumebas. Estoy convencido de que están limpios. Pero si no lo están, quiero saberlo enseguida.
Vuelvo mi atención a los sospechosos más improbables: los criaderos.
Si las taumebas no pueden escapar del acero eridiano, decididamente no pueden atravesar la xenonita. Un centÃmetro de ese material puede resistir sin esfuerzo las 29 atmósferas de presión de Rocky. Es más duro que el diamante y tampoco es quebradizo.
Pero tengo que ser concienzudo. Repito el test del portaobjetos de astrófagos con los cubos que contienen los diez tanques. No tiene sentido hacerlos de uno en uno. Acelero todo el proceso. Ahora los diez criaderos están en cubos herméticos llenos de aire normal y tienen un portaobjetos de astrófagos dentro.
Ha sido un dÃa largo. Es un buen momento para tomarse un descanso y dormir. Los dejaré una noche para ver qué ocurre. Llevo ropa de cama del dormitorio al laboratorio. Si salta mi alarma detectora de taumebas, quiero estar del todo seguro de que me despierta. Estoy demasiado reventado para preparar una solución más ruidosa. Asà que simplemente acercaré la oreja a la mesa del laboratorio y daré el dÃa por acabado.
Me quedo dormido. No me sienta bien dormir sin nadie observando.