Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Esa es la diferencia entre las taumebas y el nitrógeno. El nitrógeno simplemente se mueve en una línea y rebota en cosas como una pelota de tenis. Es inerte. Pero una taumeba es como yo. Tiene capacidades de estímulo-respuesta. Percibe su entorno y actúa en función de ese input sensorial. Ya sabemos que puede encontrar astrófagos y moverse hacia ellos. Decididamente tiene sentidos. En cambio, los átomos de nitrógeno se rigen por la entropía. No «se esforzarán» en hacer nada. Yo puedo caminar colina arriba. Pero una pelota de tenis solo podrá subir un poco antes de que ruede hacia abajo.
Todo eso parece realmente raro. ¿Cómo podían las taumebas, del planeta Adrian, saber cómo encontrar su camino a través de la xenonita, un invento tecnológico del planeta Erid? No tiene sentido.
Las formas de vida no evolucionan rasgos sin motivo. Las taumebas viven en la atmósfera superior. ¿Por qué iban a desarrollar la capacidad de abrirse camino a través de estructuras moleculares densas? ¿Qué razón evolutiva podrían tener para…?
Dejo caer el burrito.
Conozco la respuesta. No quiero reconocérmelo a mí mismo. Pero conozco la respuesta.