Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Me encantan las yoburguesas. Me como una cada dÃa.
Cojo mi bastón y salgo. Ya no soy joven y la elevada gravedad de Erid solo ha hecho que mis huesos degeneren más deprisa. Creo que ahora tengo cincuenta y tres años, pero no estoy seguro. He hecho mucho viaje con dilación temporal. Puedo decir con precisión que en la Tierra han pasado setenta y un años desde que nacÃ, por si eso sirve de algo.
Abro la puerta y cruzo el terreno. No hay plantas ni nada: soy la única cosa en este planeta que puede sobrevivir a mi entorno. Pero sà hay algunas rocas de buen gusto y de una estética agradable. Se ha convertido en una de mis aficiones: hacer que el terreno sea lo más bonito posible. Los eridianos solo perciben un montón de rocas, pero yo veo todos los colores.
Instalaron luces en lo alto de la cúpula que se hacen más y menos brillantes en un ciclo de veinticuatro horas. Les expliqué que eso es crucial para mi estado de ánimo y me creyeron. Aunque también tuve que explicar a esta especie de viajeros interestelares cómo hacer bombillas.