Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 4 Está bien, mi señor el rey —respondió el rey de Israel—. ¡Todo lo que tengo es tuyo!
5 Pronto los mensajeros de Ben-adad regresaron y dijeron: Ben-adad dice: «Ya te he exigido que me des tu plata, tu oro, tus esposas y tus hijos;
6 pero mañana a esta hora, enviaré a mis funcionarios a registrar tu palacio y las casas de tus funcionarios. ¡Se llevarán todo lo que más valoras!».
7 Entonces Acab mandó llamar a todos los ancianos del reino y les dijo: —¡Miren cómo este hombre está causando problemas! Ya accedà a su exigencia de darle mis esposas, mis hijos, mi plata y mi oro.
8 —No cedas ante ninguna otra de sus exigencias —le aconsejaron todos los ancianos y todo el pueblo.
9 Asà que Acab dijo a los mensajeros de Ben-adad: DÃganle esto a mi señor el rey: «Te daré todo lo que pediste la primera vez, pero no puedo aceptar tu última exigencia». Entonces los mensajeros le llevaron la respuesta a Ben-adad.
10 Con eso Ben-adad le envió otro mensaje a Acab, que decÃa: Que los dioses me hieran e incluso me maten si de Samaria queda polvo suficiente para darle un puñado a cada uno de mis soldados.
11 El rey de Israel le envió esta respuesta: Un guerrero que está preparandose con su espada para salir a pelear no deberÃa presumir como un guerrero que ya ganó.