Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 11 Entonces David y sus tropas subieron a Baal-perazim y allà derrotó a los filisteos. ¡Dios lo hizo! —exclamó David—. ¡Me utilizó para irrumpir en medio de mis enemigos como una violenta inundación! Asà que llamó a ese lugar Baal-perazim (que significa el Señor que irrumpe).
12 Los filisteos abandonaron sus dioses allÃ, asà que David dio órdenes de que fueran quemados.
13 Poco tiempo después, los filisteos volvieron y de nuevo hicieron una incursión en el valle.
14 Una vez más David le preguntó a Dios qué debÃa hacer. No los ataques de frente —le contestó Dios—. En cambio, rodéalos y, cerca de los álamos[du], atácalos por la retaguardia.
15 Cuando oigas un sonido como de pies que marchan en las copas de los álamos, ¡entonces sal a atacar! Esa será la señal de que Dios va delante de ti para herir de muerte al ejército filisteo.
16 Entonces David hizo lo que Dios le ordenó e hirió de muerte al ejército filisteo desde Gabaón hasta Gezer.
17 Asà la fama de David se extendió por todas partes, y el SEÑOR hizo que todas las naciones tuvieran temor de David.
Preparativos para trasladar el arca