Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 40 Oh Dios mío, que tus ojos estén abiertos y tus oídos atentos a todas las oraciones que se eleven a ti en este lugar.
41 Ahora levántate, oh SEÑOR Dios, y entra en tu lugar de descanso, junto con el arca, símbolo de tu poder. Que tus sacerdotes, oh SEÑOR Dios, se vistan de salvación; que tus leales servidores se alegren en tu bondad.
42 Oh SEÑOR Dios, no rechaces al rey que has ungido. Recuerda tu amor inagotable hacia tu siervo David.
Dedicación del templo
1 Cuando Salomón terminó de orar, cayó fuego del cielo que consumió los sacrificios y las ofrendas quemadas, y la gloriosa presencia del SEÑOR llenó el templo.
2 Los sacerdotes no podían entrar en el templo del SEÑOR porque la gloriosa presencia del SEÑOR lo llenaba.
3 Cuando todos los israelitas vieron que el fuego descendía y que la gloriosa presencia del SEÑOR llenaba el templo, cayeron postrados rostro en tierra y adoraron y alabaron al SEÑOR diciendo: ¡Él es bueno! ¡Su fiel amor perdura para siempre!
4 Luego el rey y todo el pueblo ofrecieron sacrificios al SEÑOR.