Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 4 Pues los decretos de Israel así lo exigen; es una ordenanza del Dios de Jacob.
5 Él lo hizo ley para Israel[df] cuando atacó a Egipto para ponernos en libertad. Oí una voz desconocida que decía:
6 Ahora quitaré la carga de tus hombros; liberaré tus manos de las tareas pesadas.
7 Clamaste a mí cuando estabas en apuros, y yo te salvé; respondí desde el nubarrón y puse a prueba tu fe cuando no había agua en Meriba. Interludio
8 Escúchame, pueblo mío, en tanto te doy severas advertencias. ¡Oh Israel, si tan sólo me escucharas!
9 Jamás debes tener un dios extranjero; nunca debes inclinarte frente a un dios falso.
10 Pues fui yo, el SEÑOR tu Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto. Abre bien tu boca, y la llenaré de cosas buenas.
11 Pero no, mi pueblo no quiso escuchar; Israel no quiso que estuviera cerca.
12 Así que dejé que siguiera sus tercos deseos, y que viviera según sus propias ideas.
13 ¡Oh, si mi pueblo me escuchara! ¡Oh, si Israel me siguiera y caminara por mis senderos!
14 ¡Qué rápido sometería a sus adversarios! ¡Qué pronto pondría mis manos sobre sus enemigos!
15 Los que odian al SEÑOR se arrastrarían delante de él; quedarían condenados para siempre.