Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 4 Cuando le hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple todas las promesas que le hagas.
5 Es mejor no decir nada que hacer promesas y no cumplirlas.
6 No dejes que tu boca te haga pecar, y no te defiendas ante el mensajero del templo al decir que la promesa que hiciste fue un error. Esa actitud enojarÃa a Dios y quizá destruya todo lo que has logrado.
7 Hablar no cuesta nada, es como soñar despierto y tantas otras actividades inútiles. Tú, en cambio, teme a Dios.
La inutilidad de las riquezas
8 No te sorprendas si ves que un poderoso oprime a un pobre y si no se hace justicia en toda la tierra. Pues todo funcionario está bajo las órdenes de otro superior a él, y la justicia se pierde entre trámites y burocracia.
9 ¡Hasta el rey saca todo lo que puede de la tierra para su propio beneficio[i]!
10 Los que aman el dinero nunca tendrán suficiente. ¡Qué absurdo es pensar que las riquezas traen verdadera felicidad!
11 Cuanto más tengas, más se te acercará la gente para ayudarte a gastarlo. Por lo tanto, ¿de qué sirven las riquezas? ¡Quizás sólo para ver cómo se escapan de las manos!