Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 22 Pero aunque los hijos de Israel son tan numerosos como la arena a la orilla del mar, sólo un remanente regresará. El SEÑOR, con razón, ha decidido destruir a su pueblo.
23 Sí, el Señor, el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales, ya ha decidido destruir toda la tierra[an].
24 Así que esto dice el Señor, el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales: Oh, mi pueblo de Sión, no temas a los asirios cuando te opriman con vara y con garrote como lo hicieron los egipcios hace mucho tiempo.
25 Dentro de poco se acabará mi enojo contra ustedes, y después mi ira se levantará para destruirlos a ellos.
26 El SEÑOR de los Ejércitos Celestiales los azotará con su látigo, como hizo cuando Gedeón venció a los madianitas en la roca de Oreb, o cuando se levantó la vara del SEÑOR para ahogar al ejército egipcio en el mar.
27 En ese día, el SEÑOR acabará con la servidumbre de su pueblo; romperá el yugo de la esclavitud y se lo quitará de los hombros[ao].
28 Miren, los asirios están ahora en Ajat. Están atravesando Migrón y almacenando su equipo en Micmas.
29 Están cruzando el paso de montaña y acampando en Geba. El poblado de Ramá queda paralizado de temor y toda la gente de Guibeá, el pueblo de Saúl, corre para salvar su vida.