Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 26 Miré y los terrenos fértiles se habÃan convertido en desiertos; las ciudades estaban en ruinas, destruidas por la ira feroz del SEÑOR.
27 Esto dice el SEÑOR: La tierra entera será arrasada, pero no la destruiré por completo.
28 La tierra estará de luto y los cielos serán tapizados de negro a causa de la sentencia que pronuncié contra mi pueblo. Lo he decidido y no lo cambiaré.
29 Al oÃr el ruido de los carros de guerra y los arqueros, la gente huye aterrorizada. Ellos se esconden en los matorrales y corren a las montañas. Todas las ciudades han sido abandonadas, ¡no queda nadie en ellas!
30 ¿Qué es lo que haces, tú que has sido saqueado? ¿Por qué te vistes de ropas hermosas y te pones joyas de oro? ¿Por qué te resaltas los ojos con rÃmel? ¡Arreglarte asà de nada te servirá! Los aliados que fueron tus amantes te desprecian y buscan tu muerte.
31 Oigo gritos, como los de una mujer que está de parto, los gemidos de una mujer dando a luz su primer hijo. Es la bella Jerusalén[n], que respira con dificultad y grita: ¡Socorro! ¡Me están matando!
Los pecados de Judá
1 Corran por todas las calles de Jerusalén —dice el SEÑOR—, busquen arriba y abajo, ¡busquen por toda la ciudad! Si encuentran aunque sea a una sola persona justa y honrada no destruiré la ciudad.