Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 22 Esto dice el SEÑOR: Se esparcirán cadáveres a través de los campos como montones de estiércol, como manojos de grano después de la cosecha. No quedará nadie para enterrarlos.
23 Esto dice el SEÑOR: No dejen que el sabio se jacte de su sabiduría, o el poderoso, de su poder, o el rico, de sus riquezas.
24 Pero los que desean jactarse que lo hagan solamente en esto: de conocerme verdaderamente y entender que yo soy el SEÑOR —quien demuestra amor inagotable y trae justicia y rectitud a la tierra— y que me deleito en estas cosas. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado!
25 Se acerca la hora —dice el SEÑOR—, cuando castigaré a todos los que están circuncidados en el cuerpo pero no en espíritu:
26 a los egipcios, a los edomitas, a los amonitas, a los moabitas, a la gente que vive en el desierto en lugares remotos[z], y sí, aun a la gente de Judá. Igual que todas estas naciones paganas, el pueblo de Israel también tiene el corazón incircunciso.
La idolatría trae destrucción
1 ¡Escucha la palabra que el SEÑOR te dice, oh Israel!
2 Esto dice el SEÑOR: No te comportes como las otras naciones que tratan de leer el futuro en las estrellas. No tengas temor de sus predicciones, aun cuando otras naciones se aterren por ellas.