Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 18 Pues esto dice el SEÑOR: De forma repentina echaré a todos los que viven en esta tierra. Derramaré sobre ustedes grandes dificultades, y por fin sentirán mi enojo.
19 Mi herida es profunda y grande mi dolor. Mi enfermedad es incurable, pero debo soportarla.
20 Mi casa está destruida, y no queda nadie que me ayude a reconstruirla. Se llevaron a mis hijos, y nunca volveré a verlos.
21 Los pastores de mi pueblo han perdido la razón. Ya no buscan la sabidurÃa del SEÑOR. Por lo tanto, fracasan completamente y sus rebaños andan dispersos.
22 ¡Escuchen! Oigan el terrible rugir de los ejércitos poderosos mientras avanzan desde el norte. Las ciudades de Judá serán destruidas y se convertirán en guarida de chacales.
Oración de JeremÃas
23 Yo sé, SEÑOR, que nuestra vida no nos pertenece; no somos capaces de planear nuestro propio destino.
24 Asà que corrÃgeme, SEÑOR, pero por favor sé tierno; no me corrijas con enojo porque morirÃa.
25 Derrama tu ira sobre las naciones que se niegan a reconocerte, sobre los pueblos que no invocan tu nombre. Pues han devorado a tu pueblo Israel[ac]; lo han devorado y consumido y han hecho de la tierra un desierto desolado.
Judá rompe el pacto