Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 30 Ahora, profetiza todas estas cosas y diles: «El SEÑOR rugirá contra su propia tierra desde su santa morada en el cielo. Él gritará como los que pisan las uvas; gritará contra todos los habitantes de la tierra.
31 Su grito de juicio llegará hasta los confines de la tierra, porque el SEÑOR presentará su caso contra todas las naciones. Él juzgará a todos los habitantes de la tierra, y matará con la espada a los perversos. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado!».
32 Esto dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales: ¡Miren! ¡Nación tras nación sufrirá calamidades! ¡Se está levantando un gran torbellino de furia desde los rincones más distantes de la tierra!
33 En aquel dÃa, los que el SEÑOR haya masacrado llenarán la tierra de un extremo a otro. Nadie llorará por ellos ni juntará sus cuerpos para enterrarlos. Estarán esparcidos sobre el suelo como estiércol.
34 ¡Lloren y giman, pastores malvados! ¡Revuélquense en el polvo, lÃderes del rebaño! Ha llegado el momento de su matanza; ustedes caerán y se harán añicos como vaso frágil.
35 No encontrarán lugar dónde esconderse; no habrá forma de escapar.
36 Escuchen los gritos desesperados de los pastores. Los lÃderes del rebaño gimen en su desesperación porque el SEÑOR está arruinando sus pastos.