Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 45 Sal, pueblo mÃo, huye de Babilonia. ¡Sálvense! Huyan del terrible enojo del SEÑOR.
46 Pero no tengan pánico ni temor cuando oigan los primeros rumores de que se acercan los soldados. Pues los rumores seguirán llegando año tras año. Estallará la violencia en la tierra en tanto los lÃderes se peleen unos contra otros.
47 Pues ciertamente se acerca la hora cuando castigaré a esta gran ciudad y a todos sus Ãdolos. Toda su tierra será avergonzada, y sus muertos caerán en las calles.
48 Entonces los cielos y la tierra se alegrarán, porque del norte los ejércitos destructores vendrán contra Babilonia —dice el SEÑOR.
49 Asà como Babilonia mató a la gente de Israel y a la gente de otros pueblos por todo el mundo, asà mismo debe morir su gente.
50 ¡Váyanse, todos ustedes que escaparon de la espada! ¡No se detengan para mirar, huyan mientras puedan! Recuerden al SEÑOR, aunque estén en una tierra lejana, y piensen en su hogar en Jerusalén.
51 Estamos avergonzados —dicen los del pueblo—. Estamos ofendidos y en desgracia porque extranjeros profanaron el templo del SEÑOR.
52 Sà —dice el SEÑOR—, pero se acerca la hora en que destruiré los Ãdolos de Babilonia. Los quejidos de la gente herida se oirán por toda la tierra.