Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 8 Mientras mataban a la gente, yo me quedé solo. Caà con el rostro en tierra y clamé: —¡Oh Soberano SEÑOR! ¿Acaso tu furia contra Jerusalén destruirá a todos los que queden en Israel?
9 Me contestó: —Los pecados del pueblo de Israel y Judá son muy, pero muy grandes. La tierra está llena de homicidios; la ciudad está colmada de injusticia. Ellos dicen: «¡El SEÑOR no lo ve! ¡El SEÑOR ha abandonado esta tierra!».
10 Por eso no les perdonaré la vida ni les tendré compasión. Les daré todo su merecido por lo que han hecho.
11 Luego regresó el hombre vestido de lino, que llevaba el estuche de escriba, e informó: Ya hice lo que me ordenaste.
La gloria del SEÑOR abandona el templo
1 En mi visión, vi que, por encima de la superficie de cristal que estaba sobre las cabezas de los querubines, habÃa algo que parecÃa un trono de lapislázuli.
2 Entonces el SEÑOR le habló al hombre vestido de lino y le dijo: Métete entre las ruedas que giran debajo de los querubines, toma un puñado de carbones encendidos y espárcelos sobre la ciudad. Asà que el hombre lo hizo mientras yo observaba.
3 Cuando el hombre entró allÃ, los querubines estaban de pie en la parte sur del templo y la nube de gloria llenaba el atrio interior.