Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 25 —¡Miren! —gritó Nabucodonosor—. ¡Yo veo a cuatro hombres desatados que caminan en medio del fuego sin sufrir daño! ¡Y el cuarto hombre se parece a un dios[n]!
26 Entonces Nabucodonosor se acercó tanto como pudo a la puerta del horno en llamas y gritó: ¡Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios AltÃsimo, salgan y vengan aquÃ! Asà que Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron del fuego.
27 Entonces los altos funcionarios, autoridades, gobernadores y asesores los rodearon y vieron que el fuego no los habÃa tocado. No se les habÃa chamuscado ni un cabello, ni se les habÃa estropeado la ropa. ¡Ni siquiera olÃan a humo!
28 Entonces Nabucodonosor dijo: ¡Alabado sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego! Envió a su ángel para rescatar a sus siervos que confiaron en él. Desafiaron el mandato del rey y estuvieron dispuestos a morir en lugar de servir o rendir culto a otro dios que no fuera su propio Dios.
29 Por lo tanto, yo decreto: si alguien, cualquiera sea su raza, nación o lengua, habla en contra del Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, será despedazado y su casa será reducida a un montón de escombros. ¡No hay otro dios que pueda rescatar de esta manera!